Denok gara Otegi

Posted: 12th mayo 2012 by Euskaria in Sin categoría

Todos somos Otegi. La reducción de la condena de Arnaldo Otegi, Rafa Díez Usabiaga y el resto de compañeros procesados en el caso Bateragune dice mucho de los escrúpulos de conciencia existentes en el tribunal que ha ratificado su condena. Bajo mi punto de vista, Arnaldo Otegi y Rafa Díez Usabiaga representan de manera clara la apuesta que Euskaria Fundazioa lleva haciendo desde hace varias décadas: paz y audodeterminación, es decir, paz y soberanía.

El Estado Español vive anclado en el pasado. Habla y actúa como si la apuesta de la amplia mayoría del MLNV no hubiera sido clara y evidente. Una apuesta a favor de las vías políticas que, por desgracia, no ha calado hondo en lo más reaccionario de la caverna hispana. Ello, como es costumbre, no debe hacer que el independentismo siga trabajando en la buena dirección. Además, para desgracia del constitucionalismo, resulta que la represión en la que tan cómodo se siente el Gobierno español contribuye, una vez más, a poner de manifiesto las miserias de Madrid.

Insisto: ellos a lo suyo, nosotros a lo nuestro. La paz -las vías políticas y democráticas- son, afortunadamente, como la espada de doble filo de la que habla el Apocalipsis: deja a cada quien en su sitio. Aún admitiendo que todo es mejorable, el abertzalismo que plantea la ruptura con España y Francia está viviendo un momento bastante dulce. La buena prensa de la que goza esta apuesta política ha sido consecuencia inequívoca de los pasos que la izquierda abertzale está dando. Arnaldo Otegi tuvo una participación destacaba en esa maniobra, dicho sea en el sentido más positivo de la expresión.

Encarcelar a quien apuesta por la paz desde una actitud sincera equivale a encarcelar a decenas de miles de personas que respaldan ese viraje. Y, si bien los cálculos electorales no deberían ser los únicos motores que movieran a esa facción política independentista, qué duda cabe que el respaldo que la coalición de izquierdas y abertzale vaya a recibir en los próximos comicios será notable.

La pírrica “aportación” del Estado español – si es que así pudiera denominarse – no es otra que la vía de la represión. Pobre aporte, por lo tanto. Así las cosas, que nuestro aporte esté a la altura de las circunstancias es lo que ahora hemos de ofrecer como pueblo, como Euskal Herria que mira al futuro con ilusión. Porque la independencia no es un regalo que los Estados vayan a hacernos. La soberanía no se pide, se ejerce.

 

Harriola Elcano