Francisco Letamendia
¿Tienen estos hechos hilo directo con la campaña Alde Hemendik que según el relato fiscal habría sido dirigida en exclusiva por ETA desde 1976, lo que les convertiría en una actividad terrorista? Yo estoy bien situado para responder a parte de esa pregunta. Pues en efecto, cuando siendo diputado del Congreso presenté en 1978 una enmienda para que fuera la Policía vasca, la futura Ertzaintza, la única fuerza policial del país en vez de las FSE, utilicé en el debate una frase que se oía en aquel tiempo en todas las manifestaciones y calles del país: “Que se vayan”. Pues bien: era metafísicamente imposible que tal consigna viniera de ETA, pues si no, no se hubiera escuchado nunca en el Congreso. Y es que yo fui diputado del Congreso español ignorando la prohibición expresa de ETA de que se participara en él.
CONTRARIAMENTE a otros casos, la acusación fiscal de 375 años de cárcel más diversas penas adicionales de inhabilitaciones e indemnizaciones para cinco jóvenes de algo más de veinte años, basadas sobre unos hechos que consisten fácticamente en un altercado en un bar de Alsasua a altas horas de la madrugada, ha despertado una ola de indignación y de petición de responsabilidades por numerosas personas, colectivos e instituciones a lo largo de Euskal Herria. Read the rest of this entry »

Pero me entero de la respuesta del Gobierno español al desarme unilateral de ETA el fin de semana pasado y me veo en la obligación de rectificar, o al menos de agregar un matiz. Es difícil resistir la conclusión de que lo que han demostrado aquí Rajoy y su gente es la irresponsabilidad y la impulsividad infantil de Donald Trump. Una persona con la que hablé la semana pasada fue más lejos. Me dijo que la reacción del Gobierno del Partido Popular al desarme de ETA había sido “una locura”.
Lo de este sábado en Baiona ha supuesto, en lo personal, un terremoto de esperanza; he vivido muchas y muy variadas emociones, me he encontrado con mucha gente amiga, muy amiga, de hace mucho tiempo y más reciente; en el rostro y en el corazón de todas y todos asomaba, cómo no, la emoción de un día que, de los últimos dos siglos, que va a quedar para siempre en la historia de nuestro pueblo, como uno de los más relevantes. 


personas normales y corrientes se declararon asesinos confesos de crímenes sin resolver, cómo mentes perfectamente estructuradas señalaron que fueron aducidas por alienígenas que descendieron en cacharros de colores irisados.